Reactor UV-C en línea que desinfecta el agua de proceso y de consumo sin agregar nada — sin alterar sabor, olor ni color, y sin generar subproductos.
El agua entra a la planta o a la red aparentemente potable, pero puede llegar al proceso o al consumo con patógenos vivos. La cloración tiene límites reales que la UV-C cubre.
Cryptosporidium y Giardia sobreviven a la cloración a las dosis habituales. El cloro deja pasar a los protozoos más peligrosos del agua.
El cloro reacciona con la materia orgánica y forma trihalometanos y otros subproductos indeseados que afectan calidad y percepción del agua.
Estanques, tuberías y equipos forman biofilms que resisten la limpieza y liberan carga bacteriana aguas abajo, lote tras lote.
Subir la dosis de cloro para "asegurar" desinfección altera el sabor y el olor del agua — crítico en bebidas, alimentos y agua de consumo.
Ahí se define la carga microbiológica que entra a tu producto o llega a la llave. La luz UV-C actúa exactamente en ese tramo — desinfectando el agua en línea, sin agregar químicos ni dejar residuos.
Indicadores de contaminación fecal; su presencia bloquea lotes y compromete la inocuidad del agua de proceso.
Protozoo resistente al cloro; causa brotes gastrointestinales asociados a agua mal desinfectada.
Quiste que resiste la cloración convencional y se inactiva de forma eficaz con luz UV-C.
Norovirus, rotavirus y otros que el cloro no siempre controla y que la UV-C inactiva.
El reactor UV-C se instala en línea sobre la tubería de agua de proceso o de consumo. El agua atraviesa la cámara y recibe la luz germicida que inactiva los microorganismos, sin agregar nada.
La UV-C daña el ADN de Cryptosporidium, Giardia, bacterias y virus e impide que se reproduzcan e infecten — justo donde el cloro falla.
EL DIFERENCIADORNo agrega cloro ni genera trihalometanos. El agua sale desinfectada sin cambios en sabor, olor, color ni pH.
El agua se trata al pasar por el reactor, al caudal de tu proceso, sin estanques de contacto ni tiempos de espera.
Una barrera fiable contra la carga microbiológica del agua reduce analíticas fuera de norma y reprocesos.
Sin manejo ni almacenamiento de químicos. El mantenimiento se limita al recambio periódico de lámpara y limpieza del cuarzo.
Empresa alimentaria chilena de larga trayectoria que trabaja la inocuidad como una cultura. Integraron la desinfección UV-C como barrera adicional sobre su agua, sin depender únicamente de la cloración.
Buscaban asegurar la calidad microbiológica del agua sin sumar más químicos ni alterar el sabor. Instalaron dos reactores UV-C en línea, dimensionados a su caudal, como paso de desinfección dentro de su sistema de agua.
"Queríamos una barrera adicional que protegiera la calidad de nuestra agua sin agregar químicos. Con la luz UV-C de UV-Life reforzamos la seguridad microbiológica del agua sin cambiar su sabor ni su olor."
Reactor de luz ultravioleta germicida para desinfección del agua en línea, dimensionado según tu caudal. Instalación sobre la tubería existente para industria alimentaria, bebidas, APR y edificios.

Cámara de acero inoxidable con lámpara UV-C de 40 W y funda de cuarzo para desinfección continua del agua de proceso y consumo. Balasto electrónico con sensor de flujo y alarma de falla de lámpara.
La UV-C es desinfección primaria: inactiva bacterias, virus y protozoos sin agregar químicos ni generar subproductos. En muchos procesos reemplaza o reduce fuertemente la cloración. Cuando se necesita una residual de cloro en la red, la UV-C actúa como barrera principal y el cloro solo mantiene esa residual mínima.
Sí. La UV-C es especialmente eficaz contra Cryptosporidium y Giardia, protozoos que resisten la cloración a dosis habituales. La luz daña su ADN e impide que se reproduzcan e infecten.
No. La UV-C no agrega nada al agua ni genera subproductos. No modifica el sabor, olor, color ni el pH; solo inactiva los microorganismos que atraviesan el reactor.
Agua clara: turbidez menor a 1 NTU y transmitancia UV mayor a 75%. Por eso se instala después de la filtración. Sólidos en suspensión, hierro o dureza alta hacen sombra a los microorganismos y deben tratarse antes del reactor UV.
No. Desinfecta el agua en el punto donde se instala, pero no deja residual aguas abajo. Por eso se ubica lo más cerca posible del punto de uso o del envasado; si se requiere residual en red, se combina con una dosis mínima de cloro.
En la mayoría de los casos, no. Los reactores UV-C se instalan en línea sobre la tubería existente, dimensionados según el caudal, y se coordinan en una ventana de mantención sin modificar todo el sistema de agua.
Cuéntanos tu caudal y uso del agua (proceso alimentario, bebidas, APR, edificios). Evaluación técnica gratuita.