
Integramos los chips LED en ampolletas, barras y focos como este: 25 diodos UV-C LED que emiten radiación ultravioleta tipo C entre 260 y 280 nm, alcanzando los 265 nm: la longitud de onda donde la luz UV-C destruye con mayor eficacia el ADN de los microorganismos.
La luz UV-C de UV-Life reduce la carga microbiológica en cuatro frentes. Elige tu aplicación para conocer los equipos y estudios de cada uno.
Alarga la vida útil sin químicos, reduce hongos y bacterias en líneas de proceso.
Ver aplicación →Desinfección UV-C para laboratorios, salas de proceso, mesones.
Ver aplicación →Sanitizadores fijos y portátiles que reducen microorganismos en el aire de tus espacios.
Ver aplicación →Esterilización UV-C de agua de proceso y consumo, sin alterar el producto.
Ver aplicación →La luz ultravioleta para desinfección y sanitización (luz UV-C) es producida naturalmente por el sol, pero la mayor parte de ella no atraviesa la capa de ozono. En la longitud de onda entre los 200 y 300 nanómetros se encuentra su poder germicida. En pocos segundos es capaz de destruir el ADN de los microorganismos, anulando su capacidad de reproducción y causando su muerte.
Observa en tiempo real cómo la tecnología UV-C reduce virus, bacterias y hongos en segundos.
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La luz ultravioleta tipo C LED —a diferencia de la tecnología de tubo— es más segura de usar en la desinfección de aire, superficies y alimentos porque no contiene mercurio, y es más eficiente porque emite en el peak germicida: 265 nm.
Contamos con clientes en 5 países, estudios propios y de nuestros clientes, y validaciones gubernamentales que respaldan la eficacia de la luz UV-C de UV-Life.
Diversos estudios microbiológicos con y sin UV-C validan la reducción de coliformes, RAM, hongos y levaduras en alimentos, superficies y agua de proceso.
Respaldo de organismos oficiales y laboratorios: MINSAL, ISP, SGS y Bureau Veritas certifican la tecnología UV-C de UV-Life.
Empresas de alimentos, bebidas y salud confían en UV-Life en Chile, Argentina, Perú, Uruguay y México.
Líderes de la industria y emprendedores preocupados por aumentar sus estándares de inocuidad eligen la desinfección UV-C de UV-Life.


















No hay una sola respuesta: la dosis correcta de UV-C sobre cada objetivo define cuánta carga microbiológica se reduce.
La energía UV-C que entrega el equipo determina la dosis disponible.
A mayor tiempo de exposición, mayor dosis acumulada sobre el objetivo.
La irradiancia disminuye con la distancia entre la fuente y la superficie.
La forma del producto a desinfectar define qué superficies quedan expuestas.
En UV-Life te asesoramos para que uses el producto que corresponda según tu realidad y tus objetivos de inocuidad. Definimos la dosis, la distancia y el tiempo adecuados para tu caso.
La luz UV-C de UV-Life es MUY segura. Estas son las precauciones clave para usarla correctamente.
La UV-C no es un rayo láser que te va a hacer daño inmediato. Es radiación germicida que debe usarse con criterio, como cualquier fuente de luz ultravioleta.
Evita la exposición prolongada de piel y ojos, igual que lo hacemos con el sol. La sobreexposición puede irritar.
Nuestros productos permiten irradiación direccionada y algunos incluyen sensores de presencia para operar de forma segura.
La luz UV-C es producida naturalmente por el sol, pero la mayor parte no atraviesa la capa de ozono. Su poder germicida está entre los 200 y 300 nanómetros. En pocos segundos destruye el ADN de los microorganismos, anulando su reproducción y causando su muerte.
La UV-C LED, a diferencia del tubo, es segura porque no contiene mercurio, y es más eficiente porque emite en el peak germicida: 265 nm, la longitud de onda más efectiva para destruir el ADN de los microorganismos.
De 4 variables: la potencia del equipo, el tiempo de exposición, la distancia al objetivo y la geometría del producto a desinfectar. En UV-Life asesoramos para usar el producto correcto según tu realidad y tus objetivos de inocuidad.
No es un rayo láser que te causará daño inmediato. Se debe evitar la exposición prolongada de piel y ojos, igual que con el sol. Nuestros productos permiten irradiación direccionada y algunos incluyen sensores de presencia.
La ampolleta UV-C LED no contiene mercurio, por lo que no genera residuos peligrosos ni riesgo de rotura contaminante. Además emite en el peak germicida de 265 nm, mientras el tubo dispersa su energía en otras longitudes de onda. La tecnología LED también dura más de 10.000 horas y permite irradiación direccionada.
Depende de la dosis, que resulta de cuatro variables: la potencia del equipo, el tiempo de exposición, la distancia a la superficie y la geometría del objeto. En condiciones cercanas y con la potencia adecuada, la reducción ocurre en segundos; en ambientes amplios se requieren ciclos más largos. En UV-Life definimos la dosis para cada caso.
No se debe exponer a las personas directamente a la radiación UV-C. Nuestros equipos permiten irradiación direccionada hacia la zona a tratar y algunos modelos incorporan sensores de presencia que interrumpen la emisión, de modo que la desinfección se realiza sin exposición del personal.
La tecnología LED no requiere recambio de tubos ni gestión de residuos con mercurio. La mantención se limita a la limpieza periódica de la superficie emisora, ya que el polvo reduce la irradiancia efectiva, y al recambio del equipo al final de su vida útil, superior a 10.000 horas de uso.
Cuéntanos tu aplicación —alimentos, superficies, aire o agua— y te asesoramos para elegir el equipo UV-C que corresponde a tu realidad.